La gravedad ralentiza el tiempo: un reloj en el segundo piso adelanta respecto al del sótano. El nuevo método captura este efecto en núcleos atómicos con luz sincrotrón. Un minúsculo cambio de frecuencia se acumula como un desfase, y tras unas horas a tres metros de altura se vuelve perceptible. Así, los núcleos ayudarán a verificar la teoría de Einstein con una precisión récord.
🎯 Los núcleos de hierro-57 pueden funcionar a temperatura ambiente, sin necesidad de voluminosos criostatos: es el único isótopo que permite realizar mediciones tan ultraprecisas «sobre la mesa».
🎬 En «Interstellar», los héroes se enfrentan a una diferencia abismal en el paso del tiempo cerca de un agujero negro; el nuevo método captura el mismo efecto, pero miles de millones de veces más débil, sobre la mesa del laboratorio.