Una célula que se prepara para dividirse primero marca su cintura. Bajo su membrana, en un gel fino de filamentos proteicos, comienza el movimiento. Los filamentos fluyen como un río lento y en el centro de la célula se forma un cinturón. Este cinturón se aprieta cada vez más hasta que la célula se estrangula en dos.
Los científicos construyeron un modelo computacional de este proceso. Vieron que el anillo de filamentos surge solo, si los filamentos están inicialmente alineados en una misma dirección. Incluso sin una orden externa. Pero si los filamentos están dispuestos al azar, el anillo no se forma. Así que la célula recuerda cómo estaban dispuestos sus filamentos antes de la división.
Este resultado ayuda a entender por qué la división celular a veces falla. Si los filamentos no están bien dispuestos, el anillo no se forma y la célula no puede dividirse. Y los errores en la división están en la base de muchas enfermedades, incluido el cáncer.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2604.17349
During cell division active flows occur in the cortex, a thin layer of gel like network of acto myosin filaments, beneath the cell surface. The cortical flow and the associated stresses bring about change in the cell shape, in particular a sharp invagination at the mid cell. Using 3D phase field simulation of an active deformable shell, which captures coupled dynamics of cortical velocity and nematic order, we show how a nematic like actomyosin ring spontaneously emerge at the equator and drive sharp invagination. We further demonstrate how different cortical flow patterns, including counter rotating flows emerge near the division furrow. We show that these flow patterns, often attributed to intrinsic chirality of actomyosin filaments can instead arise from bias in the initial nematic alignment, revealing a memory effect in the system. By analyzing a simpler model of activity gradient driven compressive flow on a flat interface we decipher the main ingredients for surface instability leading to invagination and counter moving flows.
El grosor del cinturón que divide la célula es menor que la milésima parte de un milímetro. Pero es capaz de contraer la célula con la fuerza suficiente para partirla en dos.