Para que una colonia marciana sea independiente, necesita fuentes locales de metales. Se ha estudiado una cadena de suministro: extracción en asteroides metálicos y combustible para el viaje de regreso a partir de asteroides carbonáceos. La optimización según el gasto energético, la masa de metal y el combustible da lugar a calendarios de misiones. Se calculó la masa de material entregado con distintos ritmos de extracción; se analiza la impresión 3D de viviendas y rovers en Marte. Así, los asteroides se convierten en gasolineras espaciales.
El Planeta Rojo está rodeado de escombros de mundos fallidos: bloques de piedra rellenos de metal. Enviar un kilogramo de acero de la Tierra a Marte cuesta como varios coches. Es mucho más barato recoger chatarra espacial directamente en la órbita. Nuestra galaxia está llena de escombros rocosos ricos en hierro y níquel, la materia prima ideal para construir una colonia.
Algunos de estos escombros contienen carbono, con el que se puede producir combustible de hidrógeno (un ligero propelente para cohetes). Resulta que el viaje de regreso de la nave lo paga el propio asteroide. Las trayectorias están calculadas para gastar la mínima energía en aceleración y frenado. El metal traído irá directamente a las impresoras 3D que imprimen cúpulas habitables, vehículos todoterreno y estructuras de invernaderos.
Dato curioso: un asteroide metálico de tamaño medio pesa más que todos los rascacielos de Manhattan juntos, y contiene más hierro del que la humanidad ha extraído en toda su historia. La basura espacial se convierte en los cimientos de las ciudades marcianas.
🎯 La mayoría de los asteroides metálicos son fragmentos de antiguos planetas que nunca lograron unirse en un solo cuerpo.
🎬 En la serie 'The Expanse', la lucha por los recursos del cinturón de asteroides se convierte en el eje del conflicto entre la Tierra, Marte y los habitantes de las estaciones.