¿Y si un agujero negro sonara como una campana? Los científicos calcularon cómo cambia ese 'tañido' (modos cuasinormales) en un agujero negro cuántico inmerso en energía oscura y rodeado por una nube de cuerdas. Resultó que tanto las cuerdas como la energía oscura afectan notablemente la cantidad de radiación que deja pasar el agujero negro. ¿Será posible escuchar esta melodía cósmica?
Un agujero negro, perturbado por una fusión, resuena en sus frecuencias únicas, como una campana. Cada agujero tiene su propia «voz», por la cual los astrónomos determinan sus características. En un nuevo estudio, los científicos analizaron cómo este sonido se ve afectado por la energía oscura y las hipotéticas nubes de cuerdas microscópicas.
Consideraron los agujeros negros cuánticos —objetos muy pequeños donde los efectos cuánticos son significativos— y calcularon los cambios en sus vibraciones. También se tuvo en cuenta el «factor de grisura»: una medida de cuán fácilmente puede escapar la radiación de la influencia del agujero, sin la cual las señales de ondas gravitacionales no pueden descifrarse. Se encontró que tanto la energía oscura como los parámetros de cuerdas desplazan notablemente las frecuencias y la permeabilidad a la luz.
Estos cálculos son un paso hacia los futuros detectores. Al aprender a aislar esos cambios en las señales, se podrá «oír» no solo la masa y la rotación del agujero, sino también la contribución de la energía oscura. Es fascinante que estos mini-agujeros, probablemente nacidos en los primeros instantes del Universo, puedan traernos el eco del Big Bang.
🎯 El «factor de grisura» debe su nombre a las estrellas de neutrones: se ideó para calcular su radiación, y se popularizó gracias a los trabajos de [scientist:Stephen Hawking]Stephen Hawking[/scientist] sobre la evaporación de los agujeros negros.