Un faro lejano brilla por un instante más que una galaxia entera. Esto es una ráfaga rápida de radio: una señal misteriosa que llega desde las profundidades del cosmos. Algunas de ellas se repiten, y los astrónomos han notado una rareza: en tales ráfagas, la polarización (la característica que indica cómo la onda de radio está retorcida en el espacio) cambia rápidamente. Como si la luz de un faro de repente cambiara de color o brillo entre destellos.
Normalmente, la polarización es alterada por el campo magnético y las nubes de partículas cargadas en el camino de la señal. Pero en dos ráfagas repetitivas recién descubiertas, FRB 20201124A y FRB 20220529, se detectaron variaciones muy rápidas y pequeñas. El espacio intergaláctico no puede cambiar tan rápido, así que el problema está en el entorno de la propia fuente. Los autores del artículo sugirieron que la causa son ondas especiales en el plasma, el gas caliente de partículas cargadas que rodea la fuente. Estas ondas, llamadas ondas de Alfvén, surgen cuando las líneas del campo magnético oscilan como cuerdas tensas. Cuando una onda así pasa, empuja las partículas, creando regiones de menor densidad: pequeñas burbujas de vacío.
En estas burbujas hay menos partículas cargadas, por lo que el campo magnético influye menos en la señal de radio que pasa. Cuando el haz de la ráfaga cruza una de estas burbujas, su polarización cambia de manera diferente que en el plasma más denso. Así nacen esos rápidos saltos que ven los telescopios. Los autores mostraron que la fuerza de las ondas, la densidad del plasma y su temperatura juntas determinan qué tan profundas son estas "cavernas" de densidad y cuánto afectan a la señal.
Esto es similar a las ondas en la superficie de un estanque: cuando el viento agita las ondas, el reflejo del cielo en el agua se fragmenta y distorsiona. Así, las ondas de Alfvén en el plasma fragmentan la polarización de la ráfaga de radio, dejando su firma. Ahora los astrónomos tienen un mecanismo físico que explica el pequeño temblor en las señales: una clave para entender lo que ocurre cerca de las fuentes de radio más potentes del universo.
Las ráfagas rápidas de radio duran solo unos pocos milisegundos, pero en ese instante liberan tanta energía como el Sol en varios días.
En la novela "Contacto" de Carl Sagan, los protagonistas reciben una compleja señal de radio del espacio, cuya decodificación cambia el destino de la humanidad; las ráfagas rápidas de radio siguen siendo un misterio natural, pero quién sabe qué se esconde en sus patrones de polarización.