En sus primeros instantes, el universo era como un atasco: el espacio se 'atascó' en una expansión ralentizada y luego aceleró de golpe. Este cambio de ritmo dejó una huella: en la radiación antigua no hay grandes manchas. Si el modelo es correcto, hemos encontrado la llave de los misterios del cosmos.
🎯 Una demora en la primera ínfima fracción de segundo determinó el aspecto del cosmos: sin este 'atasco cósmico', las estrellas podrían no haberse encendido nunca.