Los científicos han aprendido a controlar cómo los bits cuánticos pierden sus propiedades debido a las interferencias. Al crear una nanoestructura magnética, lograron amortiguar ese ruido, como un amortiguador reduce las vibraciones. Esto ayudará a mejorar los dispositivos cuánticos. ¿Qué otros «recubrimientos» protectores se inventarán para el frágil mundo cuántico?
Los bits cuánticos (cúbits) son como música frágil en un taller ruidoso. Los campos magnéticos del entorno «silencian» constantemente su estado cuántico, convirtiendo una señal ordenada en cacofonía. Normalmente se intenta ralentizar este proceso destructivo reajustando los propios cúbits a otras frecuencias, pero este método no funciona en todos los casos. El nuevo enfoque se asemeja no a cambiar la música, sino a ponerse auriculares con cancelación activa de ruido: una fina película magnética amortigua las interferencias antes de que lleguen al cúbit.
Los científicos crearon estos «auriculares» magnéticos con una aleación de CoFeB: una película más fina que un cabello, cubierta con un ingenioso nanopatrón. Colocándola cerca de los centros NV en diamante (defectos que actúan como radiobalizas de un solo átomo), midieron mediante espectroscopía (análisis de luminiscencia) cuánto más tiempo conservan los cúbits la claridad cuántica. El patrón está diseñado específicamente para absorber las oscilaciones magnéticas de baja frecuencia más perjudiciales. Resultado: el tiempo de vida cuántica aumentó varias veces y la medida del desorden (entropía) en el sistema disminuyó.
🎯 Paradójicamente, la propia aleación magnética CoFeB en películas convencionales acelera la destrucción de los estados cuánticos. Sin embargo, tras aplicar un patrón ingenioso, se convierte en su protector, absorbiendo eficazmente los campos magnéticos parásitos.