En el corazón de los cúmulos estelares, los agujeros negros chocan y crecen como una bola de nieve. La inteligencia artificial ha indicado que los cúmulos globulares rara vez albergan monstruos de más de 100 masas solares, pero en los núcleos de algunas galaxias podrían esconderse los esquivos «pesos medios». La caza continúa.
🎯 Los agujeros negros fusionados a menudo reciben una patada de su propia radiación y aceleran hasta cientos de kilómetros por segundo, como una bola que se sale de la mesa de billar.