Imagina un detector que puede estar en dos lugares del espacio a la vez. Los científicos han propuesto un experimento: un rayo láser se divide, y sus mitades atraviesan una nube de átomos ultrafríos en lugares diferentes. Es como una antena bifurcada en el mundo cuántico, que capta las vibraciones de un campo invisible. ¿Qué señal aparecerá a la salida: caos o un orden oculto?
Los físicos propusieron un experimento: el haz láser actúa como detector cuántico y se divide en dos haces-oreja. Cada oreja se dirige a través de una diminuta nube de átomos ultrafríos —en ese estado los átomos se funden en una sola onda. Las nubes están separadas, de modo que el detector queda en superposición —es como si escuchara el campo desde dos posiciones a la vez. Luego las orejas se unen, la luz se envía a un fotodetector y se mezcla con un haz de referencia (como quien sintoniza una radio) —el análisis de los batidos de corriente revela la respuesta del detector de Unruh-DeWitt, un modelo simple de receptor.
Para que el sonido del campo no se ahogue en el ruido, los físicos emplean luz comprimida —aquí se sacrifica el ruido de una característica cuántica en aras del silencio en otra. Es como amortiguar el bullicio para distinguir un susurro. Así se logró captar las ondas gravitacionales —el temblor del espacio por choques de agujeros negros. En el nuevo experimento, la señal será nítida: su exceso sobre el ruido será de 10 veces. De este modo verificaremos por primera vez de forma directa cómo los campos cuánticos sienten el espaciotiempo curvado.
🎯 Mezclar la señal con un haz de referencia, como en un receptor de radio, ayuda a extraer los débiles latidos cuánticos del ruido.
🎬 La idea de un objeto en dos lugares a la vez inspira a los autores de ciencia ficción: en la novela «El ladrón cuántico» de Hannu Rajaniemi, la mente del héroe puede distribuirse por distintos puntos.