Las parejas de agujeros negros antes de fusionarse bailan en tres estilos diferentes. El primero es un vals cuidadoso: los objetos giran en la misma dirección, como compañeros mirando hacia el mismo lado. Estas parejas nacen de estrellas binarias y a menudo tienen masas desiguales. El segundo es un disco caótico: las rotaciones están dispersas, las masas son casi iguales. Estos agujeros negros se encuentran en cúmulos estelares densos, donde los acercamientos constantes lo mezclan todo. El tercer baile combina características de ambos: rotaciones rápidas con una amplia dispersión de masas.
El primer tipo termina su baile más rápido en el universo temprano que el segundo. La razón está en la composición química: las estrellas pobres en elementos pesados pierden menos masa y forman pares de agujeros negros más rápido. Y el acorde final de la fusión crea un destello equivalente a cientos de supernovas en solo un instante.
🎯 El componente más ligero encontrado de un agujero negro binario pesaba solo unas tres masas solares, y el más pesado, casi cien. Su baile genera energía comparable a cientos de supernovas en fracciones de segundo.