En el centro de un agujero negro desaparece el propio espacio, no porque haya un punto de densidad infinita, sino porque las ondulaciones cuánticas lo vuelven no liso, como papel arrugado. Las ecuaciones simplemente dejan de funcionar. En lugar de una singularidad, una pared lisa. Quizás esta sea la clave para desentrañar lo que espera a los viajeros más allá del horizonte de sucesos.
🎯 Para un agujero negro con la masa del Sol, el radio de la frontera cuántica es de aproximadamente 10⁻²² m, lo que es diez veces mayor que la longitud de Planck, el tamaño mínimo con sentido físico.
🎬 El concepto de una frontera cuántica en lugar de un punto de compresión infinita resuena con la película 'Interstellar', donde dentro de un agujero negro se descubre algo más que una singularidad.