Una orquesta interpreta una partitura en la que cada nota es el nacimiento de descendencia a una edad determinada. En algunas especies las notas se agrupan en una frase breve y sonora; en otras se estiran a lo largo de toda la vida. El ritmo de esa distribución, según se ha descubierto, obedece a una ley matemática que puede calcularse a partir de las tablas de supervivencia.
Los investigadores de Lisboa y San Antonio tomaron como base las matrices de Leslie: tablas donde para cada edad figuran las probabilidades de sobrevivir y el número de crías nacidas. De esas tablas dedujeron una magnitud a la que llamaron entropía evolutiva. Esta mide hasta qué punto la reproducción se reparte de manera uniforme entre las edades: si la especie pare siempre a la misma edad, la entropía es baja; si las contribuciones se reparten a lo largo de décadas, es alta. Sorprende que la entropía no dependa de lo fecunda que sea la especie ni de cuánto viva, sino solo de la forma de la distribución.
La comprobación en 130 especies animales de la base de datos COMADRE mostró una gran concordancia. En el 61% de las especies, las medianas reproductivas predicha y observada coincidieron con exactitud; en el 85,8%, con un margen de dos clases de edad. Incluso tras tener en cuenta el parentesco entre especies, la correlación entre la mediana predicha y la edad reproductiva media fue de 0,884. Esto significa que la partitura de la reproducción de la mayoría de las especies está afinada para el máximo de entropía.
Antes se creía que el calendario reproductivo venía determinado por las curvas de supervivencia, ya fueran de tipo I, II o III. Pero el modelo demostró que especies con curvas distintas pueden tener distribuciones reproductivas idénticas. La optimización entrópica ofrece límites inferiores biológicamente significativos de la duración reproductiva, y las distribuciones geométricas, que surgen de forma natural en poblaciones abiertas, desempeñan un papel central.
La utilidad práctica es evidente: con solo las tablas demográficas se puede evaluar la estrategia reproductiva de una especie sin dedicar años a observaciones de campo. Esto proporciona una herramienta para la demografía comparada y la conservación de la naturaleza. La orquesta de la vida toca una partitura que ahora se puede leer.
Entre las especies analizadas apareció el beluga (Huso huso), uno de los peces más longevos, en el que la predicción de la mediana reproductiva se desvió en 23 clases de edad: la mayor discrepancia de la muestra.
La idea de que la distribución de las contribuciones reproductivas puede describirse con entropía resuena con la noción de «presión demográfica» en la novela de Ursula K. Le Guin «Los desposeídos», donde una sociedad regula conscientemente la reproducción para mantener el equilibrio.