Se propone un nuevo mecanismo post-inflacionario de amplificación de perturbaciones primordiales de curvatura a pequeñas escalas, condición clave para la formación de agujeros negros primordiales en cantidad significativa. La amplificación ocurre en la época de dominación cinética (expansión dura) y se debe a la componente vectorial del tensor de energía-momento del campo electromagnético, asociada con los campos magnéticos primordiales. Las perturbaciones vectoriales de la métrica de primer orden permanecen aproximadamente constantes durante el período de kination, actuando como una fuente no lineal estable para las perturbaciones escalares de segundo orden. Se muestra que las perturbaciones de curvatura inducidas por el modo vectorial se amplifican cerca del límite infrarrojo del rango de kination y tienen un espectro de ley de potencia P_R(k) ∝ k^{-5}. Como escenario concreto, se considera la generación de campos magnéticos mediante el mecanismo de Ratra; los cálculos muestran que los agujeros negros primordiales resultantes pueden constituir una parte significativa de la materia oscura.
Poco después del Big Bang, los campos magnéticos, como una cuchara, agitaron el espacio-tiempo, generando remolinos. Estos remolinos se convirtieron en grumos que se comprimieron en agujeros negros — primordiales, nacidos sin la intervención de estrellas. Stephen Hawking y otros los consideraron una posible explicación para la materia oscura. Un nuevo trabajo muestra que estos agujeros pudieron surgir gracias a los campos magnéticos durante la época de expansión rápida. Los remolinos acumulaban energía hasta que colapsaban sobre sí mismos. Su masa total es comparable a toda la materia oscura. Y uno de estos agujeros podría pesar como una montaña pero tener el tamaño de un átomo; si atravesara un planeta, nadie lo notaría.
🎯 Un agujero negro primordial puede pesar como una montaña pero ser del tamaño de un átomo.