Las colisiones gigantes de planetas juegan un papel clave en el nacimiento de lunas y de los propios planetas. Los científicos descubrieron que estas catástrofes pueden verse como un destello brillante que luego se va apagando durante días o años. Es como un gigantesco fuego artificial cósmico que los telescopios modernos pueden captar. ¿Cuántos de estos destellos notaremos en los próximos años?
El nacimiento de planetas se asemeja al trabajo de una fragua celestial. Bloques rocosos chocan y se fusionan entre sí. Un fuerte impacto provoca una chispa: la materia se calienta hasta brillar al rojo vivo, como el metal que se enfría. Simulaciones computacionales muestran que el destello es visible desde unos días hasta varios años, y en su punto máximo alcanza una décima parte de la luz solar. Los telescopios modernos, que monitorean millones de estrellas, pueden captarlo. Nuevos sondeos celestes, como Gaia y LSST, recopilarán datos precisos sobre la luminosidad de las estrellas. Los científicos esperan hasta 14 eventos de este tipo, que mostrarán con qué frecuencia chocan los mundos en la Vía Láctea.
🎯 La temperatura en el punto de impacto se eleva en minutos a miles de grados: los fragmentos se calientan al rojo vivo, como una pieza en la fragua.
🎬 En la película «Melancolía» de Lars von Trier, la Tierra choca con un planeta errante, provocando un destello deslumbrante que recuerda a este efecto.