Cuando se diseñan antenas para smartphones, los ingenieros necesitan un patrón — algo como un diapasón para afinar instrumentos musicales. Como demostró Maxwell, las ondas de radio y la luz son de la misma naturaleza, y el nuevo módulo de antena emplea ondas milimétricas 5G que viajan a la velocidad de la luz. Este «diapasón» genera una señal limpia y estable con la que comparar cualquier antena.
El módulo capta dos polarizaciones: ondas que oscilan arriba-abajo o izquierda-derecha, como si agitaras una cuerda.
Los dos diminutos elementos internos están tan bien aislados que no se interfieren mutuamente — su «firma» sigue siendo idéntica. Esto permite evaluar objetivamente hasta qué punto la antena del teléfono está «sintonizada» en la frecuencia correcta, de forma similar al análisis espectral en física.
Una propiedad inesperada: este módulo pasivo no necesita alimentación, pero su precisión es comparable a una medición exacta — detecta las más mínimas desviaciones. Gracias a ello los ingenieros pueden comparar de manera rápida y justa las antenas de distintos móviles, como si las afinaran con un mismo diapasón.
Las ondas con las que trabaja el módulo son más cortas que un grano de arroz: su longitud es de apenas unos milímetros.