Radiación electromagnética con longitudes de onda en el rango milimétrico, utilizada para observaciones astronómicas.Las ondas milimétricas son radiación electromagnética con longitudes de onda entre aproximadamente uno y diez milímetros, situándose en el espectro entre las microondas y el infrarrojo. Esta banda es científicamente valiosa porque transporta información de regiones frías y oscuras del universo—nubes moleculares, regiones de formación estelar polvorientas y el débil resplandor del Big Bang—que son invisibles en luz óptica. El título 'Radioeco de las edades oscuras del universo' apunta a su papel en la exploración del universo temprano, mientras que 'Llamarada solar: lo que vio el radiotelescopio' muestra su uso en el estudio de eventos solares energéticos.
La ventana de las ondas milimétricas se abrió en las décadas de 1960 y 1970 con el desarrollo de receptores heterodinos sensibles. Las observaciones tempranas de monóxido de carbono (CO) en nubes moleculares por grupos como los de Arno Penzias y Robert Wilson ayudaron a establecer el campo, aunque la historia específica del término en sí no está ligada a un único inventor.
Las ondas milimétricas se generan naturalmente por emisión térmica de polvo y gas a temperaturas de unas pocas decenas de kelvin, así como por procesos no térmicos como la radiación de sincrotrón. En la Tierra, se detectan con radiotelescopios especializados equipados con receptores enfriados criogénicamente que amplifican las débiles señales. Debido a que el vapor de agua en la atmósfera absorbe estas ondas, los observatorios se ubican en sitios altos y secos o en el espacio. Las longitudes de onda cortas permiten una alta resolución angular con antenas relativamente compactas, y la interferometría puede combinar múltiples antenas para lograr un detalle aún más fino.
Más allá de la astronomía, las ondas milimétricas se utilizan en escáneres de seguridad aeroportuaria, radar automotriz para evitar colisiones y comunicaciones inalámbricas de alta frecuencia (5G y más allá).
Las ondas milimétricas pueden penetrar la niebla y el polvo mucho mejor que la luz infrarroja, por lo que se utilizan para 'ver a través' de la bruma tanto en sistemas de radar como de imagen.






