En el hacinamiento de una estrella moribunda, los neutrinos dejan de ser solitarios. Un nuevo cálculo muestra que, al comunicarse entre sí, cambian sus variedades más rápido de lo que se pensaba. Este hallazgo precisa la física de las explosiones estelares y el nacimiento de elementos pesados.
arXiv:2511.16506 · 2025-11-20