Un único empujón con láser enfría una nube de moléculas casi al cero absoluto, sin alterar su frágil estructura. Esto permitirá comprobar con una precisión sin precedentes si todos los átomos caen igual, un principio clave de la teoría de la gravedad.
🎯 A una temperatura de un picokelvin, las moléculas se mueven tan lentamente que tardan un minuto entero en recorrer el grosor de un cabello humano.