La luz es esquiva: incluso las mejores trampas pierden fotones. Pero el nuevo método "pitch-and-catch" convierte la pérdida en ventaja: la luz reflejada no escapa, sino que regresa a la trampa, como una pelota rebotando en una pared. Esto promete un internet cuántico sin fallos. (¡Ahora atrapan fotones de rebote, y ninguno se escapará!)
🎯 Un solo fotón puede transportar un bit cuántico (cúbit), que es simultáneamente cero y uno. Y el nuevo método garantiza que ese bit no se pierda durante la transmisión.