Los ordenadores cuánticos aún son débiles por el ruido. La solución es conectarlos en un centro de datos cuántico, como servidores en la nube. Esto permitirá superar las limitaciones resolviendo problemas de forma conjunta. Los científicos desarrollan formas de controlar los enlaces especiales (entrelazamiento) entre ellos. ¿En qué se parece esta red al cerebro, donde las neuronas actúan juntas?
Los ordenadores cuánticos se parecen a cajas de música: cada una sabe tocar solo unas pocas notas y se para enseguida. Para interpretar una melodía compleja, hace falta una orquesta. En los centros de datos cuánticos, decenas de procesadores se conectan mediante el entrelazamiento, una sincronización invisible por la que las partículas se comportan como un único sistema, sin importar la distancia. La teleportación cuántica, propuesta por Charles Bennett, ayuda a transferir estados entre ellos.
El director de esta orquesta es el orquestador de entrelazamiento. Pasa la conexión de los módulos cansados a los descansados, como un director que indica a las secciones de la orquesta que intervengan por turnos. Esto permite esquivar el ruido de los dispositivos actuales (que John Preskill denominó dispositivos cuánticos ruidosos de escala intermedia). Dentro del centro, los datos viajan a la velocidad de la luz por canales ópticos.
Un dato asombroso: el entrelazamiento por sí solo no transmite información más rápido que la luz; es solo una sincronización de resultados aleatorios. Un verdadero internet cuántico necesitará del internet clásico para configurar las conexiones. Cuando los centros de datos cuánticos funcionen a pleno rendimiento, permitirán diseñar materiales átomo a átomo y predecir el clima con décadas de antelación. Estas redes se convertirán en un equivalente al modelo estándar de la física: un lenguaje común para cualquier dispositivo cuántico.
🎯 El procesador récord actual cuenta con unos 100 cúbits, menos teclas que un piano. Para descifrar los códigos modernos se necesitan millones, por eso los científicos enseñan a los solitarios a trabajar en equipo.