Una diminuta mota de polvo, atrapada por un láser en el vacío, puede sentir el empujón de una partícula de materia oscura, el misterioso 'pegamento' del Universo. El nuevo detector es miles de millones de veces más sensible que una báscula de baño: notaría el impacto de un virus. Es un paso hacia desentrañar de qué está hecho realmente el cosmos.
🎯 La sensibilidad del sensor es tal que, si sostuvieras esa nanopartícula en la palma de la mano, sentirías la picadura de un mosquito en el continente vecino.