La energía oscura es una fuerza misteriosa que hace que el universo se expanda cada vez más rápido. Los científicos comprobaron si ha cambiado con el tiempo utilizando el mapa de galaxias más reciente (DESI) y datos de supernovas. Hay indicios de cambios, pero son demasiado débiles e inciertos, como un susurro en una habitación ruidosa. Tal vez la energía oscura sí evoluciona, pero ¿no estará el cosmos jugando al escondite con nosotros?
Desde hace casi cien años, los astrónomos saben que las galaxias se alejan. Pero en los años 90, mediante explosiones de supernovas, descubrieron que esto ocurre cada vez más rápido. A la causa la llamaron energía oscura: una fuerza invisible que infla el espacio. El descubrimiento les valió el Premio Nobel a Saul Perlmutter, Adam Riess y Brian Schmidt. Desde entonces, los científicos intentan entender si este «acelerador cósmico» es constante.
El nuevo estudio DESI cartografió millones de galaxias y siguió su movimiento a través de las huellas de las ondas de densidad de la época del Big Bang. Junto con datos de supernovas, esto mostró que la energía oscura quizás no es eterna ni uniforme. A veces se debilita, otras se intensifica, como un motor que cambia de revoluciones por sí solo. El modelo llamado Mirage dio las señales más claras, pero lo más sorprendente es otra cosa: si esta tendencia es correcta, al Universo no le espera una expansión eterna, sino un desgarramiento, cuando el propio espacio empiece a romper galaxias y átomos.
La fiabilidad estadística aún es baja, de 2 sigmas, como sacar siete caras seguidas al lanzar una moneda. Aún estamos lejos de las 5 sigmas confiables. Sin embargo, cada nuevo mapa del cielo acerca la respuesta: o la energía oscura es una propiedad inmutable del vacío, o es una entidad viva y cambiante. Y de ello depende si el cosmos se congelará en un frío eterno o desaparecerá en un fogonazo.
🎯 La energía oscura constituye aproximadamente el 70% de la masa-energía del Universo. Si no es constante, el cosmos podría terminar en un desgarramiento, en lugar de una congelación.