Un estudio investigó hacia dónde y cuándo las antenas terrestres emiten señales al espacio. Resulta que nuestras señales, como el haz de una linterna, suelen dirigirse a lo largo del plano del sistema solar y en momentos de alineación planetaria. Así que si queremos escuchar a una civilización extraterrestre, deberíamos buscarlas justo ahí y en esos instantes. Entonces, ¿cuál es el mejor momento para saludar a los vecinos invisibles?
El análisis de 20 años de transmisiones de las antenas de la NASA mostró que las señales de radio más potentes desde la Tierra están dirigidas a lo largo del plano del Sistema Solar, allí donde giran los planetas.
Esta concentración recuerda a la calle principal de una metrópolis: todo el ruido y las conversaciones se concentran allí, mientras que en los callejones reina el silencio. Un observador que mire al Sol "de canto" en el momento en que la Tierra pasa por delante del disco estelar se encuentra justo en esa calle, y las antenas se oyen 20 veces más que el promedio. Y durante los acercamientos planetarios, como el de la Tierra con Marte, la probabilidad de captar una transmisión en esos 20 años alcanzaba el 77 %. Esto es 400 000 veces mayor que si el receptor se encendiera al azar, como escuchar en la misma avenida pero en hora pico.
Por lo tanto, los telescopios deben apuntar a los sistemas planetarios observados de canto y captar los momentos de tránsito. Y aquí está el giro: nuestras señales no son mensajes, sino simples radares y comandos para sondas. Entonces, los faros «técnicos» extraterrestres también pueden ser igual de potentes.
🎯 El ruido de radio más potente de la Tierra no son mensajes para extraterrestres, sino radares para asteroides y comandos para sondas como las Voyager.