Se ha descubierto un sistema de siete protoestrellas inmersas en un disco kepleriano en la región de formación estelar masiva NGC 6334IN. Las distancias entre los componentes son de 181–461 UA. El análisis de estabilidad muestra que el disco es dinámicamente inestable, lo que sugiere que el sistema se formó por fragmentación gravitacional. Anteriormente, en discos similares en regiones de formación estelar tanto de baja como de alta masa, se habían encontrado como máximo 2 o 3 compañeros fragmentados. Este descubrimiento proporciona una sólida evidencia observacional de que la fragmentación de un disco gravitacionalmente inestable es un mecanismo viable para la formación de sistemas de multiplicidad extremadamente alta, que antes existía solo como concepto teórico. Los resultados iluminan desde una nueva perspectiva la formación de estos sistemas en cúmulos estelares.
En la nebulosa NGC 6334I, astrónomos detectaron siete embriones estelares en un mismo disco giratorio de gas y polvo a distancias de 181 a 461 veces la distancia Tierra-Sol. Es un récord: antes en tales discos solo se habían encontrado dos o tres.
Este mecanismo se consideraba común para sistemas binarios, pero no para siete. Ahora está claro que la naturaleza puede "hornear" toda una familia de estrellas de una vez.
🎯 La mayoría de las estrellas no viven solas, sino en pares o tríos. Pero encontrar siete en un mismo disco es como hornear siete empanadas de un mismo trozo de masa. Los astrónomos vieron por primera vez una vecindad tan estrecha.
🎬 La ciencia ficción ama los mundos con varios soles, como Tatooine o Pandora. El descubrimiento muestra que la naturaleza puede encender siete lumbreras a la vez en un mismo sistema, haciendo realidad las fantasías más audaces.