Cuando las estrellas de neutrones se fusionan, generalmente nace un agujero negro, pero a veces puede formarse un trompo magnético superdenso: un magnetar. Los científicos detectaron en el estallido de rayos gamma pulsos rítmicos a 909 veces por segundo, como el giro de ese trompo. ¿Podría ser un auténtico «faro cósmico» centelleando en rayos X?
Algunas explosiones cósmicas —los estallidos de rayos gamma— duran apenas un par de segundos, pero el GRB 230307A brilló durante varios minutos. Por lo general, una explosión así da origen a un agujero negro, pero el resplandor prolongado sugirió otro desenlace: quizás surgió un magnetar, una estrella de neutrones supermagnetizada que gira a una velocidad vertiginosa.
Los telescopios captaron en este estallido una señal rítmica fugaz, como si el haz de un faro lejano iluminara la Tierra por un instante. La frecuencia de 909 hercios significa 909 revoluciones por segundo: un ritmo típico para un púlsar recién nacido. La señal duró solo 160 milisegundos, menos que un parpadeo, pero en ese lapso el magnetar liberó tanta energía como el Sol en un millón de años.
Una señal de «faro» como esta confirma por primera vez que es una estrella de neutrones, y no un agujero negro, lo que puede alimentar estallidos de rayos gamma de larga duración. Observaciones similares permitirán entender cómo funcionan los motores más extremos del universo.
🎯 Una estrella de neutrones es el núcleo de una estrella muerta, comprimido hasta el tamaño de una ciudad: una cucharadita de su materia pesaría miles de millones de toneladas.
🎬 En la novela «El huevo del dragón», Robert Forward imaginó vida en la superficie de una estrella de neutrones, donde una gravedad monstruosa acelera el tiempo miles de veces.