Para los espaciotiempos de McVittie en expansión con constante cosmológica no negativa Λ se demuestra que partículas de prueba en caída libre pueden alcanzar el horizonte del agujero negro en un tiempo propio finito. En el caso Λ>0, los escalares de curvatura (de orden cero, uno y dos en derivadas), los campos de Jacobi y las componentes de curvatura en una base PP (paralelamente transportada) permanecen finitos a lo largo de geodésicas temporales que cruzan el horizonte. Para Λ=0, los escalares de orden cero y uno y los campos de Jacobi son finitos, pero los escalares de segundo orden y algunas componentes del tensor de curvatura en la base PP divergen. Este resultado pone en duda la posibilidad de que un cuerpo extenso cruce el horizonte de un agujero negro en ausencia de constante cosmológica.
El espacio-tiempo es un tejido flexible. El agujero negro lo hunde en un embudo sin fondo, y la expansión del universo estira este tejido en todas direcciones. La energía oscura — una fuerza misteriosa que acelera el estiramiento — alisa los bordes del embudo.
Nuevos cálculos muestran: un grano de polvo se desliza hacia el embudo en un tiempo finito seguro. Pero el destino de un cuerpo grande depende de si actúa la energía oscura. Donde ella está presente, las fuerzas de marea — los esfuerzos de estiramiento — en el borde del embudo permanecen finitas. Sin ella, estas fuerzas se vuelven infinitas, triturando todo lo que se acerca.
Resulta que esa misma energía oscura que separa las galaxias hace que los agujeros negros sean 'más suaves'. Las ideas de Karl Schwarzschild sobre los agujeros negros y de Edwin Hubble sobre la expansión se fusionaron en un solo modelo. Un hecho sorprendente: el horizonte de un agujero negro, normalmente un punto sin retorno, en un universo en expansión deja de ser una trampa mortal.
🎯 El agujero negro supermasivo Sagitario A* en el centro de la Vía Láctea retiene una nube de gas, a pesar de la expansión del universo: su gravedad es más fuerte que el estiramiento cósmico.
🎬 En 'Interstellar', los astronautas sobreviven dentro de un agujero negro; tal vez la energía oscura en su universo actuó como un protector invisible.