Los astrónomos han descubierto la explosión cósmica más larga: un estallido de rayos gamma que duró casi 7 horas. Normalmente, estas explosiones duran segundos. Este récord parece ser provocado por un agujero negro que cae en una estrella y luego la hace explotar desde dentro, como una pompa de jabón que revienta por la presión desde el centro. ¿Qué otros secretos esconden las entrañas de las estrellas gigantes?
El reflector cósmico estuvo encendido casi 7 horas: normalmente, estos destellos se apagan en segundos. Los astrónomos registraron el estallido récord de rayos gamma GRB 250702B: su rayo, compuesto por la radiación más energética, titilaba y transportaba una energía colosal. La fuente era un chorro caliente acelerado casi a la velocidad de la luz, como si el reflector se alimentara de un acelerador titánico. Pero los modelos antiguos no explicaban un funcionamiento tan prolongado. La solución surgió del escenario de la «fusión de helio»: un agujero negro se precipitó al interior de una estrella compuesta casi por completo de helio y carente de hidrógeno. Una vez dentro, el agujero hizo girar la estrella y empezó a devorarla desde dentro, expulsando energía: el reflector se encendió a toda potencia. La estrella no murió como una explosión estelar común (supernova), sino con una emisión monstruosa de rayos gamma, creando a su vez ondas gravitacionales, temblores del propio espacio. El descubrimiento vincula los estallidos ultralargos con las explosiones más potentes de estrellas masivas y muestra que las estrellas de helio pueden hincharse antes de morir. Un giro inesperado: un agujero negro del tamaño de una ciudad emitió un reflector que eclipsó a toda una galaxia.
🎯 La energía de este estallido fue tan grande que durante esas 7 horas eclipsó a todas las estrellas de su galaxia juntas.