Unas «motas» invisibles en el cosmos influyen en el movimiento de las estrellas. El modelo creado para explicar las rarezas en la corriente estelar GD-1 encajó también, sorprendentemente, con otros enigmas cósmicos. Esto sugiere que la materia oscura podría agarrarse a sí misma, aglutinándose en densos grumos.
🎯 GD-1 ocupa en el cielo una región mayor a un tercio de toda la semiesfera celeste: un verdadero coloso cósmico.