En el colisionador de partículas, una cacofonía de señales ahoga los eventos importantes, como los gritos de una multitud ocultan un susurro. Los ingenieros crearon una red neuronal “superoído” que opera directamente en el detector, mide la energía con precisión y admite honestamente cuando duda. Esto acerca la resolución del enigma de la materia oscura.
🎯 El detector ATLAS tiene el tamaño de un edificio de ocho pisos, pero la red neuronal que procesa sus señales cabe en un chip más pequeño que una caja de cerillas.