La Luna no solo colgaba en el cielo: su atracción calentaba la Tierra desde dentro como un horno gigante. Las simulaciones mostraron que este calor pudo mantener el planeta fundido hasta 500 millones de años. La composición de la atmósfera primitiva dependía de las mareas y el oxígeno, dejando huellas misteriosas en la historia de la Tierra.
🎯 El océano de magma en la Tierra duró más que el tiempo transcurrido desde los primeros dinosaurios hasta hoy: casi 500 millones de años.