En la física cuántica hay un ingrediente esquivo: la 'magia'. Puede ser local o no local. La local se puede borrar, pero la no local es como una salsa secreta que impregna todo el plato. Los científicos capturaron por primera vez esta magia no local en un chip superconductor. Ahora se puede usar para verificar con precisión las futuras computadoras cuánticas... y quizás para resolver los secretos de los agujeros negros.
🎯 Curiosamente, las fórmulas de la magia no local resultaron ser la clave para descifrar la radiación de los agujeros negros; así, objetos lejanos ayudan a construir computadoras en la Tierra.
🎬 Extraer información de un agujero negro recuerda a 'Interstellar', donde los datos de la singularidad ayudaron a resolver la gravedad.