La teletransportación cuántica se basa en estados de recurso entrelazados. En el régimen continuo, los recursos no gaussianos teóricamente mejoran la fidelidad de la transmisión en comparación con el vacío comprimido gaussiano. Se demostró experimentalmente un estado de recurso bimodal preseleccionado para teletransportación no gaussiana, adecuado para su uso en tiempo real. El estado se caracterizó mediante tomografía con una fidelidad de 0,973±0,005 respecto al esperado. El funcionamiento en tiempo real fue posible gracias a un sistema orquestador que realiza una detección en vivo de coincidencias y genera señales de alerta con baja fluctuación y retardo. Un detector homodino sincronizado recopila, bajo demanda, las mediciones cuadráticas correspondientes al estado seleccionado. Los resultados abren el camino al uso de estados no gaussianos en redes cuánticas, incluyendo repetidores, detección cuántica y computación basada en mediciones.
La idea de la teletransportación cuántica fue propuesta por Charles Bennett e implementada por Anton Zeilinger. Utiliza el entrelazamiento: cuando dos partículas están sincronizadas como dos hojas que copian instantáneamente un mismo dibujo. Pero antes la «tinta» se corría y el plano se estropeaba. Ahora los físicos emplean luz con una ondulación especial (estados no gaussianos) que no emborrona las líneas. La precisión de la copia es del 97,3%. Y aquí la sorpresa: el original desaparece, como si la hoja quedara en blanco después de enviar el plano.
Un controlador rápido selecciona los eventos exitosos y los datos pasan a las mediciones. Este es el camino hacia los repetidores cuánticos, que extienden la comunicación a miles de kilómetros, y hacia potentes ordenadores cuánticos.
🎯 La teletransportación cuántica transfiere información, no materia: la partícula original se transforma en una hoja en blanco y en el receptor aparece una copia exacta.
🎬 En «Star Trek» la gente desaparece y reaparece en otro lugar; en realidad, la teletransportación cuántica solo transfiere los planos ingrávidos de las partículas, aunque el original se destruye.