La materia oscura pudo funcionar como un generador invisible en el universo joven: sus oscilaciones dieron origen a gigantescos campos magnéticos que hoy impregnan las galaxias. Esta hipótesis explica el enigma del origen del magnetismo cósmico sin necesidad de nueva física compleja.
🎯 El campo magnético de nuestra galaxia, la Vía Láctea, es unas 1000 veces más débil que el terrestre, pero alinea las partículas de polvo en hermosos patrones espirales.