Los científicos han descubierto que la materia oscura quizás no sea del todo «fría»: un nuevo modelo, donde tiene una ligera presión negativa (como la de un resorte estirado), explica mejor los datos de los telescopios. Esto no resuelve el viejo misterio de la velocidad de expansión del universo, pero sugiere que la materia oscura es más compleja de lo que se creía. ¿Qué más esconde esta misteriosa sustancia?
El misterio de la materia oscura fue estudiado ya por Fritz Zwicky y Vera Rubin. Durante mucho tiempo se la imaginó como un armazón frío y pasivo, que solo atraía las galaxias. Un análisis reciente de datos de supernovas, energía oscura y mediciones de la expansión del Universo sugiere: el armazón no solo sostiene, sino que además amortigua ligeramente, repeliéndose a sí mismo. Este efecto —presión negativa— es miles de millones de veces más débil que la atracción gravitatoria habitual, pero cambia la idea de un papel pasivo de la materia oscura. Los científicos subrayan: el resultado no depende del modelo elegido de energía oscura. Tal vez el modelo cosmológico estándar pronto incorpore nueva física, aunque el enigma de las distintas velocidades de expansión del Universo sigue sin respuesta.
🎯 La presión negativa es una minúscula auto-repulsión, miles de millones de veces más débil que la atracción gravitatoria habitual.
🎬 Los escritores de ciencia ficción han usado la presión negativa para saltos a través del espacio; ahora resulta que la materia oscura misma contiene este ingrediente, aunque en dosis minúsculas.