Óxido nitroso encontrado en los hielos de estrellas jóvenes ✎ exprés

Original: "Identification of solid N2O in interstellar ices using open JWST data"
arXiv:2601.03705 · 2026-01-07 · arXiv non-exclusive · análisis propio · 2 min
El telescopio James Webb ha vislumbrado por primera vez moléculas de gas hilarante en las envolturas heladas de estrellas en formación.

En las oscuras y frías nubes del espacio donde nacen las estrellas, los granos de polvo se cubren con una fina capa de hielo. Ese hielo no es solo agua congelada, sino una mezcla de distintas moléculas: monóxido de carbono, dióxido de carbono, nitrógeno y otras. Durante mucho tiempo, los astrónomos no pudieron encontrar en ese hielo el óxido nitroso (N2O), ese mismo «gas hilarante» que se usa en medicina. Lo buscaban desde el lanzamiento del observatorio infrarrojo ISO en 1995, pero sin éxito.

Ahora, el telescopio James Webb, con sus sensibles instrumentos, ha permitido mirar más a fondo. Los científicos tomaron espectros de 50 protoestrellas, objetos que apenas comienzan a brillar. En esos espectros buscaban la característica banda de absorción del óxido nitroso en una longitud de onda de unos 4,45 micrómetros. Para reconocerla con precisión, prepararon en el laboratorio hielos con diferentes proporciones de N2O, CO2, CO y N2, y midieron cómo absorben la luz infrarroja.

El resultado: por primera vez, el óxido nitroso se detecta de forma fiable en estado sólido en 16 protoestrellas. Y no está en lo profundo de la corteza helada, sino en su capa exterior, no polar, donde abundan el monóxido de carbono y el nitrógeno. La proporción de N2O allí es pequeña: del 0,2 al 2,1 por ciento en comparación con el monóxido de carbono. Es como encontrar una pizca de sal en un tazón de azúcar: poco, pero importante.

El óxido nitroso es una molécula formada por dos átomos de nitrógeno y uno de oxígeno. En la Tierra se usa como analgésico, y en el espacio podría participar en la química que conduce a la aparición de compuestos orgánicos complejos.

El descubrimiento ayuda a entender qué sustancias había en nuestro «material de construcción» antes de que se formaran los planetas. Es posible que parte del nitrógeno y el oxígeno que componen la vida haya pasado por la etapa de estos granos helados. Ahora los astrónomos tienen un método fiable para buscar óxido nitroso en otras nubes frías y seguir cómo cambia a medida que nacen nuevas estrellas.

El óxido nitroso en el espacio es el mismo gas que los dentistas usan para la anestesia ligera, solo que congelado en hielo a unos -260°C.

En la novela de Arthur C. Clarke «2010: Odisea dos», en Europa, bajo el hielo, se oculta un océano donde podrían ocurrir reacciones químicas inusuales, similar a cómo en los mantos helados de las protoestrellas nacen moléculas importantes para la vida futura.

Científicos
James JeansMichael FaradayHendrik LorentzEmile ClapeyronGeorge Gabriel StokesLeonhard Euler
Conceptos
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