
El gas difuso en el espacio entre las estrellas, que puede interactuar con los rayos cósmicos.El gas interestelar es la materia difusa que llena el espacio entre las estrellas de una galaxia. Se compone principalmente de hidrógeno (atómico y molecular) y helio, con cantidades traza de elementos más pesados, polvo y rayos cósmicos. Este gas es la materia prima para la formación estelar y se recicla constantemente a través del nacimiento y la muerte de las estrellas. También sirve como medio a través del cual se propagan los rayos cósmicos, y sus interacciones con la radiación revelan la estructura y la química de las galaxias.
La existencia del gas interestelar se infirió por primera vez a principios del siglo XX a partir de las líneas de absorción de calcio y sodio en la luz de las estrellas, y más tarde se confirmó con la detección del hidrógeno interestelar mediante la línea de 21 cm en 1951.
El gas interestelar existe en múltiples fases: nubes moleculares frías (10–20 K), gas neutro e ionizado templado (10⁴ K) y gas ionizado caliente (10⁶ K) procedente de restos de supernovas. Los rayos cósmicos, partículas cargadas de alta energía, viajan a través de este gas, ionizando átomos y excitando emisiones moleculares. El gas también está influenciado por campos magnéticos, que moldean su estructura y afectan las tasas de formación estelar.
El gas interestelar se estudia mediante observaciones en radio, infrarrojo y rayos X para mapear la estructura de la Vía Láctea, identificar regiones de formación estelar y comprender el ciclo de vida de la materia en las galaxias. También es relevante para la búsqueda de moléculas orgánicas complejas en el espacio.
El gas interestelar es tan escaso que un centímetro cúbico de espacio contiene en promedio solo un átomo, pero es lo suficientemente denso como para bloquear la luz visible en algunas regiones, creando nebulosas oscuras.






















