En cada puñado de tierra fértil viven bacterias que hacen algo que ninguna fábrica puede: toman nitrógeno directamente del aire y lo convierten en fertilizante. El secreto está en la enzima nitrogenasa, y su centro activo, un cúmulo de átomos de hierro y molibdeno, se asemeja a una diminuta planta de producción.
Los químicos llevan mucho tiempo intentando entender cómo está construido ese centro por dentro. En el nuevo trabajo, calcularon la energía del estado más bajo y más tranquilo del cúmulo. Para ello necesitaron dos potentes métodos de cálculo que normalmente no funcionan juntos: uno describe bien los estados simples, el otro los complejos. Los combinaron y obtuvieron un número con una precisión que los químicos consideran de referencia.
Es como si una pieza tuviera varias posiciones igualmente cómodas y pudiera descansar en cualquiera de ellas. Esa ambigüedad impide determinar con exactitud cuál es el estado real. Pero precisamente explica por qué los experimentos dan resultados contradictorios.
Los científicos comprobaron qué ocurre si se tienen en cuenta efectos electrónicos adicionales o las ligeras vibraciones de la proteína. Resultó que el panorama casi no cambia: varios estados siguen siendo casi igualmente favorables. Esto significa que la enzima realmente funciona en condiciones donde coexisten varias variantes de "fondo".
Ahora que la energía se conoce con precisión, se puede comprobar cómo de bien manejan las computadoras cuánticas estos cálculos. Y eso es un paso hacia reemplazar algún día el proceso industrial de producción de amoníaco, que consume mucha energía, por algo más limpio y barato.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2601.04621
We use classical computational methods to estimate the ground-state energy to chemical accuracy in a model of the FeMo-cofactor of nitrogenase which is widely studied as a target of quantum computing. Our result relies on the insight that the ground-state problem can be characterized as one of ranking many competing, but largely simple, states. This allows a combination of systematic high-order coupled cluster and density matrix renormalization group calculations together with an extrapolation protocol to obtain an accurate energy. Within the model we identify several spin isomer candidates for the ground-state that are degenerate to chemical accuracy. Beyond this model, we characterize the impact of additional electronic excitations and the cluster and protein geometric fluctuations on the low-lying electronic landscape. We find that many features of the landscape are retained in more detailed representations of nitrogenase, which points to the complexity of spectroscopic interpretations of the electronic structure of the FeMo-cofactor.
La producción industrial de amoníaco consume alrededor del 1–2% de toda la energía de la humanidad, y las bacterias hacen lo mismo a temperatura ambiente y presión normal.