Métodos computacionales para predecir propiedades moleculares y rutas de reacción.Los cálculos de química cuántica son métodos computacionales que utilizan la mecánica cuántica para predecir las propiedades de las moléculas, como su estructura, energía y reactividad. Resuelven la ecuación de Schrödinger para los electrones de una molécula, lo cual es imposible de hacer de forma exacta salvo en los sistemas más pequeños, por lo que se emplean aproximaciones. Estos métodos son fundamentales para la química, la ciencia de materiales y el diseño de fármacos, ya que permiten a los investigadores comprender y predecir el comportamiento de las moléculas sin necesidad de realizar experimentos físicos.
El campo comenzó en la década de 1920 con el desarrollo de la mecánica cuántica, pero los cálculos prácticos no fueron posibles hasta la llegada de los ordenadores en los años 50. Walter Kohn y John Pople recibieron el Premio Nobel de Química en 1998 por sus contribuciones a la DFT y a los métodos computacionales.
El enfoque más común es el método de Hartree-Fock, que aproxima la interacción electrón-electrón promediando sobre todos los demás electrones. Métodos más precisos, como la teoría del funcional de la densidad (DFT), utilizan funcionales de la densidad electrónica para incluir efectos de correlación. Estos cálculos son computacionalmente intensivos, requieren ordenadores potentes y se utilizan a menudo para modelar rutas de reacción, estados de transición y propiedades moleculares.
Los cálculos de química cuántica se utilizan en la investigación farmacéutica para diseñar moléculas de fármacos y predecir sus interacciones con dianas biológicas, así como en la ciencia de materiales para diseñar nuevos catalizadores y materiales para baterías.
Los cálculos de química cuántica se utilizaron para predecir la existencia de la molécula de hidruro de helio (HeH+), que más tarde fue detectada en el espacio en 2019.








