La energía oscura y la materia oscura son los directores invisibles del cosmos. Normalmente se las considera independientes, pero un nuevo estudio propone verlas como compañeras de baile. La líder — energía oscura — cambia la masa de las partículas de materia oscura. Como un bailarín que a veces levanta a su pareja y a veces la baja, la energía oscura aumenta o disminuye el peso de la materia oscura. Este intercambio de energía reproduce fielmente la expansión del universo observada, incluyendo sus rarezas recientes. Esta interacción altera el crecimiento de las galaxias y sus cúmulos en aproximadamente un 10%, una diferencia sutil que los futuros telescopios podrán detectar. Lo más sorprendente: la masa solo cambia en las últimas épocas cósmicas, por lo que la historia temprana del universo permanece intacta. Al parecer, las sustancias oscuras mantienen un diálogo complejo. Quizás sea precisamente esa conversación la que explique los descubrimientos de Saul Perlmutter, Adam Riess y Vera Rubin.
🎯 La masa de las partículas de materia oscura puede oscilar al ritmo de la expansión del universo, como si respiraran.