Algunas supernovas superluminosas supernovas muestran una fuerte huella de oxígeno en la luz y se expanden rápidamente, otras no. Parecían fenómenos distintos. Pero la supernova PTF12dam rompió las reglas: a medida que aumentaba el brillo su huella de oxígeno cambiaba, pasando de un tipo a otro.
La solución es simple: toda la diversidad es solo cuestión de la temperatura del material expulsado en el momento de máximo brillo. El mecanismo funciona como una burbuja que se infla. En el centro hay una estrella de neutrones recién nacida del tamaño de una ciudad, girando cientos de veces por segundo, con un campo magnético cuatrillones de veces más fuerte que el terrestre. Inyecta energía en la nube de materia expulsada. Si la envoltura es masiva, la burbuja se infla lentamente, se enfría rápido y el oxígeno apenas se ve en el brillo, y la velocidad de expansión disminuye suavemente. Por el contrario, una envoltura ligera da un crecimiento rápido, un pico caliente y una clara señal de oxígeno. Un modelo simple, donde las explosiones solo difieren en la masa expulsada, encajó perfectamente con las observaciones. Es más, la distribución del material resultó ser homogénea, como la película de una pompa de jabón. Así, una sola supernova unificó lo que se consideraban tipos diferentes.
🎯 Una de estas supernovas puede eclipsar una galaxia entera, brillando más que cien mil millones de soles.