Los agujeros negros supermasivos en los centros de las galaxias se acercan como bailarines en una multitud. Pero para empezar el vals, no solo necesitan el empuje de las estrellas, sino también una nube de gas. De lo contrario, el zumbido gravitacional cósmico sonaría diferente. Y esta es la clave para entender el crecimiento de las galaxias.
🎯 Los agujeros negros supermasivos pueden ser miles de millones de veces más pesados que el Sol, pero al fusionarse generan ondas gravitacionales con períodos de años; este 'zumbido' se capta comparando los ritmos de púlsares en toda la Galaxia, que se convierte así en una antena gigante.