Una diminuta diferencia en las «voces» de los átomos de iterbio ayudó a los científicos a verificar si existe una quinta fuerza en el universo. Resultó que los anteriores indicios de nueva física eran, más bien, imprecisiones en la descripción de los núcleos. Pero el método se ha refinado y está listo para verdaderos descubrimientos.
🎯 La frecuencia de las transiciones atómicas en el iterbio se ha medido con una precisión de 18 decimales. Si el GPS usara relojes así de exactos, determinaría la posición con una precisión de milímetros.