Un haz de luz enviado desde la Tierra a un satélite se dispersa en la atmósfera, como una linterna en la niebla. Para que la señal no se pierda, se necesita luz de longitud de onda corta, que se dispersa menos. Ese tipo de luz se genera en cristales especiales, pero es difícil reducirlos al tamaño de un chip.
Un grupo de investigadores ha fabricado un chip de nitruro de silicio, un material transparente parecido al vidrio pero más resistente. Dentro del chip, la luz circula en círculos, como en una pista de carreras, y a veces se convierte en un par de partículas. Antes, este material no servía para longitudes de onda cortas: la luz se 'frenaba' de manera incorrecta. Los científicos hicieron circular la luz por otro camino dentro del chip y así sortearon la limitación. Ahora el chip produce 48,7 millones de pares por segundo por cada milivatio de potencia.
Este chip ya ha sobrevivido a la radiación similar a la del espacio y no se ha estropeado. Por tanto, se puede instalar en satélites. Entonces, las comunicaciones cuánticas seguras serán posibles incluso de día, cuando la luz solar interfiere con los detectores convencionales.
tal como lo escribieron los autores, en inglés arXiv:2601.13617
Quantum state distribution over vast distances is essential for global-scale quantum networks and fundamental test of quantum physics at space scale. While satellite platforms have demonstrated thousand-kilometer entanglement distribution, quantum key distribution and quantum teleportation with ground, future constellations and deep-space missions demand photon sources that are robust, compact, and power-efficient. Integrated photonics offers a scalable solution, yet a critical spectral gap persists. Although telecom-band integrated photon-pair sources are well established, near-visible photons offer distinct advantages for satellite-to-ground links by mitigating diffraction loss and maximizing the collection efficiency of optical telescopes. Scalable integrated sources in this regime have remained elusive due to the fundamental challenge of achieving anomalous dispersion in materials transparent at visible wavelengths. Here we bridge this gap by demonstrating an integrated near-visible photon-pair source based on a wide-bandgap, ultralow-loss, silicon nitride (Si$$_3$$N$$_4$$) microresonator. By engineering the dispersion of higher-order waveguide modes, we overcome the intrinsic normal dispersion limit to achieve efficient phase matching. The device exhibits a spectral brightness of 4.87$$\times$$10$$^7$$ pairs/s/mW$$^2$$/GHz and a narrow photon linewidth of 357 MHz. We report high-purity heralded single-photon generation with a heralding rate up to 2.3 MHz and a second-order correlation function as low as 0.0041. Furthermore, we observe energy-time entanglement with 98.4% interference visibility, violating the CHSH limit even at flux exceeding 40.6 million pairs/s. Combined with the proven radiation hardness of Si$$_3$$N$$_4$$, this source constitutes a flight-ready hardware foundation for daylight quantum communications and protocols requiring on-orbit multiphoton interference.
Las partículas de luz del chip están tan sincronizadas que podrían usarse como un reloj de arena perfecto: si una 'se da la vuelta', la otra hace lo mismo en el mismo instante.
En la serie 'The Expanse', la comunicación cuántica funciona a través de repetidores, pero el chip de este artículo podría caber en cada traje espacial.