
Integración de fuentes de luz cuántica y circuitos en chips fotónicos para el procesamiento escalable de información cuántica.La integración de la fotónica cuántica es la tecnología que combina fuentes de luz cuántica, guías de onda, divisores de haz y detectores en un solo chip fotónico, lo que permite un procesamiento de información cuántica escalable y estable. A diferencia de la óptica de volumen, los circuitos fotónicos integrados ofrecen miniaturización, bajas pérdidas y reproducibilidad, aspectos cruciales para construir computadoras cuánticas, redes cuánticas y sensores cuánticos prácticos. El campo ha avanzado rápidamente, con demostraciones de generación de entrelazamiento en el chip, compuertas cuánticas y corrección de errores.
El campo surgió a principios de la década de 2000, con trabajos pioneros en plataformas de sílice y silicio, y se aceleró después de 2010 gracias a los avances en nanofabricación y al desarrollo de procesadores fotónicos programables.
La luz se genera en el chip mediante puntos cuánticos incrustados o materiales no lineales como el niobato de litio, y luego se enruta a través de guías de onda microscópicas grabadas en el chip. Componentes como acopladores direccionales, desfasadores e interferómetros Mach-Zehnder manipulan los estados cuánticos, mientras que detectores de nanocables superconductores o fotodiodos integrados miden la salida. Todo el circuito opera a temperaturas criogénicas o a temperatura ambiente según la plataforma, con una ingeniería cuidadosa para minimizar la pérdida de fotones y la decoherencia.
Se utiliza en computadoras cuánticas fotónicas como las de Xanadu y PsiQuantum, en repetidores cuánticos para redes de larga distancia y en sensores cuánticos compactos para medir campos magnéticos o temperatura.
Un solo chip fotónico puede contener ahora miles de componentes, y sin embargo cabe en una uña, y sus operaciones cuánticas se controlan mediante voltajes aplicados a electrodos diminutos.





















