Un microchip que utiliza luz para el procesamiento o la comunicación, integrando componentes ópticos.Un chip óptico es un microchip que utiliza fotones (luz) en lugar de electrones para transportar y procesar información. Estos chips integran componentes ópticos como guías de onda, moduladores y detectores en un solo sustrato, lo que permite una transmisión de datos más rápida y un menor consumo de energía en comparación con los chips electrónicos. Los artículos proporcionados destacan aplicaciones en computación cuántica, donde los chips ópticos pueden generar y manipular pares de fotones entrelazados, y en telecomunicaciones, donde enrutan señales de luz con alta precisión.
El concepto de óptica integrada se remonta a la década de 1960, con propuestas tempranas de Stewart Miller en los Laboratorios Bell. El campo avanzó significativamente en la década de 2000 con la fotónica de silicio, pero el uso específico de chips ópticos para el procesamiento de información cuántica se destacó en la década de 2010.
Los chips ópticos se fabrican típicamente con materiales como silicio o niobato de litio, que tienen propiedades ópticas favorables. La luz se confina en guías de onda microscópicas y se manipula mediante componentes como divisores de haz, desfasadores y resonadores. En aplicaciones cuánticas, los efectos ópticos no lineales en el chip pueden generar fotones individuales o pares entrelazados, que luego se enrutan y se miden para realizar operaciones cuánticas. El diseño del chip permite circuitos ópticos compactos y estables que de otro modo requerirían grandes montajes de mesa.
Los chips ópticos se utilizan en centros de datos para interconexiones ópticas de alta velocidad, en sistemas LiDAR para vehículos autónomos y en la investigación de computación cuántica para generar y procesar qubits fotónicos.
Algunos chips ópticos pueden generar entrelazamiento cuántico en un chip tan pequeño que cabe en la punta de un dedo, una hazaña que antes requería una mesa óptica completa.















