La materia oscura ultraligera puede esconderse detrás de la atmósfera terrestre como detrás de un escudo. Pero en órbita, donde funcionan relojes de altísima precisión, ese escudo desaparece. Las oscilaciones de las constantes fundamentales provocadas por la materia oscura pueden convertir los relojes cósmicos en detectores de lo invisible. Es una oportunidad para capturar lo que ha eludido los experimentos terrestres.
🎯 Si la materia oscura interactuara fuertemente con la atmósfera, la sentiríamos como una presión de aire adicional, pero sería insignificante en comparación con la presión atmosférica normal.