El modelo cosmológico estándar ΛCDM describe bien los datos, pero no resuelve el problema de la tensión de Hubble ni tiene en cuenta el carácter dinámico de la energía oscura, revelado en el reciente análisis de DESI DR2. Se investiga una descripción de teoría de campos en la que la energía oscura y la materia oscura se representan como campos escalares que interactúan. Se ha realizado un análisis de un amplio rango de intensidades de interacción, mostrando su influencia en la ecuación de estado de la energía oscura y en la magnitud de la tensión de Hubble. Utilizando los últimos datos observacionales, incluidos los de DESI DR2, se han obtenido restricciones sobre los parámetros cosmológicos y los parámetros libres del modelo.
Las galaxias se alejan, pero la velocidad de expansión, medida por el resplandor posterior al Big Bang y por las explosiones de supernovas, no coincide; este problema se conoce como tensión de Hubble. Como dos bailarines que pierden el ritmo porque no se sienten el uno al otro. Edwin Hubble fue el primero en notar que las galaxias lejanas se alejan más rápido.
El nuevo modelo corrige el baile: materia oscura y energía oscura no son independientes, sino que interactúan. Entonces sus movimientos se sincronizan y la discrepancia en las mediciones desaparece.
La verificación con las observaciones de Adam Riess y los datos del universo temprano confirma que esta interacción hace el cosmos más comprensible sin romper el resto del panorama.
🎯 Los datos del telescopio DESI mostraron por primera vez que la energía oscura quizás no es eterna e inmutable: sus propiedades evolucionan, lo que significa que el mayor enigma de la cosmología podría tener solución.