Un ordenador cuántico se parece a una orquesta en la que cada músico toca su parte, pero ante cualquier contratiempo se desvía. Los errores en los cúbits ocurren constantemente: unas veces el instrumento se desafina, otras el músico se salta una nota. Normalmente, el director tiene que adivinar quién se ha equivocado, y eso es muy difícil.
En el nuevo trabajo, los científicos han creado un cúbit que levanta la mano cuando se equivoca. Este tipo de cúbit se denomina "de borrado". No se limita a estropear la música en silencio, sino que avisa: "Me he equivocado, no me escuchéis en este momento". En el experimento, el cúbit avisaba de su error en más de 99 de cada 100 casos. Esto cambia las reglas del juego: en lugar de adivinar, el director simplemente ignora la nota fallida.
Tras descartar los errores, el cúbit funcionó 6 veces mejor que el mejor cúbit convencional en el mismo dispositivo. Es como si un músico que admite honestamente cada nota falsa acabara tocando más limpio que todos los demás.
Este enfoque nos acerca a los ordenadores cuánticos que puedan corregir errores sobre la marcha. En lugar de construir sistemas enormes con miles de cúbits para protegerse de los errores, se pueden utilizar menos cúbits, pero "honestos", que avisen de sus propios fallos.
El cúbit avisaba de su error en más de 99 de cada 100 casos, como si un pianista casi siempre levantara la mano antes de tocar una nota incorrecta.
En la serie "Devs", un ordenador cuántico se equivoca de tal manera que cambia la realidad. Aquí, en cambio, el cúbit admite honestamente su error, y la realidad permanece igual.