Una computadora cuántica que puede operar correctamente incluso cuando sus componentes tienen errores, utilizando corrección de errores.Una computadora cuántica tolerante a fallos es una computadora cuántica que puede realizar cálculos fiables incluso cuando sus qubits físicos son propensos a errores debidos a la decoherencia, el ruido y las operaciones imperfectas. A diferencia de las computadoras clásicas, los errores cuánticos son continuos y pueden afectar tanto al valor (inversión de bit) como a la fase de un qubit. La tolerancia a fallos se logra codificando qubits lógicos en muchos qubits físicos mediante códigos de corrección de errores cuánticos, y diseñando operaciones que corrijan los errores más rápido de lo que se acumulan. Esto es esencial para escalar las computadoras cuánticas más allá de pequeñas demostraciones y resolver problemas prácticos, ya que ningún qubit físico es perfecto.
El concepto de computación cuántica tolerante a fallos fue introducido por Peter Shor en 1995, poco después de descubrir la corrección de errores cuánticos. El teorema del umbral fue demostrado por Dorit Aharonov y Michael Ben-Or en 1996, y posteriormente refinado por otros. El código de superficie, un candidato destacado para la tolerancia a fallos práctica, fue desarrollado a principios de la década de 2000 por Alexéi Kitaev y otros.
La idea central es la redundancia: un qubit lógico se codifica en un conjunto más grande de qubits físicos, como en el código de superficie, donde la información se distribuye en una red. La corrección de errores cuánticos funciona midiendo comprobaciones de paridad (por ejemplo, si los qubits vecinos son iguales o diferentes) sin perturbar la información codificada. Estas mediciones revelan errores, que luego se corrigen aplicando operaciones apropiadas. Para la tolerancia a fallos, los propios circuitos de corrección de errores deben diseñarse para ser robustos, utilizando técnicas como puertas transversales y destilación de estados mágicos. El teorema del umbral establece que si la tasa de error por operación física está por debajo de un cierto umbral (típicamente alrededor del 1% para códigos de superficie), entonces son posibles cálculos arbitrariamente largos añadiendo más qubits.
Las computadoras cuánticas tolerantes a fallos son el objetivo final para ejecutar algoritmos como el algoritmo de factorización de Shor y simular sistemas cuánticos, que requieren millones de qubits lógicos corregidos. La investigación actual se centra en construir pequeñas demostraciones de qubits lógicos corregidos, como las de Google e IBM.
El umbral de tasa de error para la tolerancia a fallos es tan exigente que los procesadores cuánticos actuales tienen tasas de error unas 100 veces demasiado altas, pero experimentos recientes han demostrado que aumentar el tamaño del código puede reducir los errores lógicos, un hito clave hacia la tolerancia a fallos práctica.














