Las observaciones de la galaxia IRAS 07251-0248 con JWST/NIRSpec y MIRI/MRS en el rango de 3–28 µm permitieron detectar hidrocarburos gaseosos: benceno (C6H6), triacetileno (C6H2), diacetileno (C4H2), acetileno (C2H2), metano (CH4) y radical metilo (CH3), así como profundas bandas de carbono amorfo en fase sólida. Su concentración anómalamente alta indica una rica química de hidrocarburos, inexplicable por reacciones gaseosas a alta temperatura, evaporación de hielos o deficiencia de oxígeno. La fuente más probable es la destrucción de granos de polvo carbonoso y PAH por rayos cósmicos, lo que se confirma por la correlación entre el contenido de acetileno (C2H2) y la tasa de ionización por rayos cósmicos en otras galaxias ultraluminosas infrarrojas. Los hidrocarburos fluyen a una velocidad de ~160 km/s, lo que podría contribuir a la formación de granos amorfos hidrogenados. Al parecer, IRAS 07251-0248 no es una excepción, sino una manifestación extrema de la química de hidrocarburos típica de los núcleos galácticos ocultos por polvo.
Los astrónomos, usando el James Webb y la espectroscopía (descomponer la luz en colores), observaron a través del polvo el centro de la galaxia IRAS 07251-0248. Allí encontraron benceno, acetileno, metano: los mismos hidrocarburos que forman la gasolina y los plásticos. Hay cientos de veces más de lo esperado, y el gas caliente no produce tales cantidades. La respuesta está en el polvo cósmico, rico en carbono. Los rayos cósmicos bombardean los granos de polvo, actuando como un martillo neumático: arrancan de ellos moléculas ya formadas.
Estas moléculas abandonan el núcleo a 160 kilómetros por segundo y pueden volver a aglomerarse en polvo de nueva composición. Fábricas químicas similares, ocultas tras el polvo, funcionan también en otras galaxias, llenando el cosmos de materia orgánica.
🎯 El benceno, componente de la gasolina y los plásticos, ha sido encontrado por primera vez fuera de nuestra galaxia; antes solo se había detectado en la Vía Láctea.